ENTREVISTA A ELIES CAMPO - NACIDO EN BARCELONA Y TRABAJANDO EN WHATSAPP




Las entrevistas las realizo yo personalmente, pero he aquí la excepción. Extraigo esta entrevista de La Vanguardia que me ha parecido tan interesante que no podía pasar sin compartirla con vosotros.

Se ha hablado mucho de él durante el MWC 2014, que una vez más, se ha realizado en  la preciosa ciudad de Barcelona y que hoy mismo han anunciado que aquí se repetirá el próximo año. Pero, poco es lo que la gente conoce de este, hasta ahora, gran desconocido. Elies Campo, único extranjero trabajando en Whatsapp y responsable de la compañía en España y América Latina.



ENTREVISTA COMPLETA:


Sólo tiene 30 años, pero muchas vivencias acumuladas ya…

Así es. He creado, entre asociaciones y empresas, cinco organizaciones. De pequeño ya era muy activo. En la escuela organizaba grupos ecologistas, conferencias. Tenía la suerte de tener profesores que te animaban a ser proactivo. Mis abuelos siempre me decían lo importante que era esforzarse y trabajar duro.


Un emprendedor en potencia…


Tuve la suerte de vivir en Estados Unidos cuando era pequeño por el trabajo de mis padres. Ambos son científicos. Allí fui a la escuela y aprendí inglés de forma nativa, y eso fue clave. Poder leer y entender bien el inglés me ayudó a comprender todo lo que pasaba alrededor del mundo. Me podía relacionar con personas de todas partes. En Estados Unidos no importa quién seas, de dónde vengas y el dinero que tengas. Con trabajo y esfuerzo puedes conseguir lo que te propongas.


Y un buen día crea fastDove, una aplicación de mensajería para diversos dispositivos…


La idea era crear una aplicación con la que pudieras enviar mensajes a cualquier sitio del mundo y poder hacerlo tanto desde tu terminal móvil como desde la web. Creamos aplicaciones para iPhone, Android, Blackberry y iPad. Todo lo que hacías en la aplicación web se sincronizaba automáticamente con la aplicación móvil y viceversa. Nuestra visión era que la red social más importante de una persona es la lista de contactos que tiene en el móvil. Allí está la gente que realmente te importa: amigos, familia y compañeros de trabajo más próximos. Es diferente al planteamiento de algunas redes sociales. Por eso creamos esa aplicación que se podía utilizar tanto a nivel particular como empresarial.


Pero poco después hace su irrupción en el mercado un competidor de la potencia de WhatsApp…


Ellos hicieron un producto mucho más sencillo. Nosotros, desde el principio, quisimos hacer demasiadas cosas, y eso fue un error. WhatsApp apareció ofreciendo sólo mensajes, sin páginas web. Era una aplicación muy rápida, eficiente y fácil de utilizar. Nosotros intentamos crecer pero vimos que WhatsApp evolucionaba mucho más rápido. Nos dimos cuenta de que la mensajería era algo que a todo el mundo le interesaba, que con pocas palabras podías comunicar lo que querías. Intentamos utilizar lo que habíamos creado para que las empresas lo incorporaran a sus aplicaciones, pero se me acabó la financiación. 


Y decidieron cruzar el charco…


Buscamos inversores en España, pero nuestro producto era algo que no se entendía demasiado bien. Y en una de las ediciones del Mobil World Congress conocí al fundador de una compañía, que hacía algo parecido a lo hacíamos nosotros, y nos invitó a ir a sus oficinas en San Francisco. Nos propuso comprar nuestra empresa. Aquella idea nos gustaba, y es que nos habíamos quedado sin financiación. Pero finalmente la operación no cuajó. Fue un golpe duro.


Y…


Pues intentamos buscar capitales en Silicon Valley. La idea era continuar nosotros con la compañía, pero había pasado tanto tiempo que nuestra ejecución a nivel de producto se había retrasado demasiado y no estaba en los estándares requeridos. Se hacía difícil justificar que necesitábamos financiación. Me di cuenta de que el ecosistema de Silicon Valley era muy diferente a lo que yo estaba acostumbrado, y necesitaba aprender. Tenía que aprender a comunicar, a negociar tal y como se hacía allí. Fue cuando decidí quedarme. Buscaba entrar en una compañía de mensajería pequeña pero que tuviera mucho impacto: muchos usuarios, ventas… Me entrevisté con varias compañías: Voxer, Facebook, Tango, MessageMe, Join.me... hasta que a través de una persona entré en contacto finalmente con WhatsApp.


Y llegó el día en el que se entrevistó con, ni más ni menos, que Jan Koum. Qué nervios, ¿no?


No muchos. Me había acostumbrado ya a conocer a gente importante y muy influyente. Cuando era más joven, me intentaba colar en conferencias que me interesaban, fueran en el lugar del mundo que fueran, para intentar hablar con las personas que me interesaban. Al ser estudiante y verme muy interesado siempre me acababan dando pases de prensa para no tener que pagar la entrada. Tengo que reconocer que algo de nervios sí que tuve cuando me encontré por primera vez con Jan. Pero me llevé una sorpresa muy positiva cuando vi cómo era él, sus valores.


Que son…


Se obsesiona con los usuarios. Todo lo que hace es para ellos. En WhatsApp no queremos tener información de ellos, no guardamos los mensajes, queremos saber lo mínimo. Lo que nos importa es crear la mejor herramienta de comunicación. No hay nadie en la empresa que se dedique a la analítica, porque ésta se utiliza, entre otras cosas, para conocer cómo se comportan los usuarios para poder vender, posteriormente, publicidad.


¿Y cómo se lleva eso de ser el primero que ocupa un cargo internacional en WhatsApp? ¿Mucha presión?


No siento presión por ello. No me preocupo por estas cosas, tengo mucho trabajo. Simplemente no pienso en ello.


Pero supongo que ha tenido que hacer un esfuerzo personal, interno, para seguir teniendo los pies en el suelo a pesar de formar parte de una empresa tan importante…


Todos los que trabajamos en la compañía nos sentimos honorados de trabajar en una empresa así y sentimos mucha responsabilidad por todos los usuarios que confían en nosotros. Piensas que cualquier trabajo que hagas repercutirá positivamente en muchas personas, es una gran responsabilidad. 


¿Cuál es la locura más grande que ha hecho, que se pueda explicar, para intentar que le contrataran en WhatsApp? Sé que le costó lo suyo entrar…


Cuando supe que había un interés real y que seguramente acabaría trabajando allí, decidí ir, aunque todavía no habíamos cerrado un acuerdo, a Brasil y empecé a tener reuniones con gobiernos, con operadoras y periodistas como si ya perteneciera a WhatsApp. La idea era demostrar que podía desarrollar la tarea que acabaría haciendo en la empresa si me contrataban. Pretendía mostrar que era capaz de hacerlo.


Se la jugó un poco…


Con la gente que me reunía, siempre explicaba la verdad. “Estoy hablando con WhatsApp, tenemos las negociaciones avanzadas para que trabaje con ellos y en las próximas semanas seguramente será una realidad”, les decía. También pedí permiso a los de WhatsApp [risas].


¿Es verdad que no hay despachos dentro de la empresa?


Así es.


¿Eso quiere decir que si yo les hiciera una visita no podría adivinar quién manda allí viendo la distribución de las mesas y su tamaño?


No, no podrías. Todo el mundo es muy accesible. Puedes hablar con quien quieras.

¿También con Jan Koum?


Sí. Hay dos ejemplos que me gusta explicar de él que le definen muy bien como persona. Hay un programa, que coordina Xavier Verdaguer, que lleva a 20 españoles a visitar alguna empresa de Silicon Valley durante un mes. Una de las que visitaron fue WhatsApp. Jan les recibió personalmente, pero sólo tenía 20 minutos para dedicarles. Sin embargo, le gustó tanto las conversaciones que mantuvo con ellos que el fin de semana siguiente fue a visitarlos donde estaban, concretamente en San Francisco. Incluso quedó con alguno de ellos que les respondería por mail algunas de las preguntas que le habían hecho. Y así lo hizo.


¿Y el segundo ejemplo?


El otro día, cuando cayó la red de WhatsApp, estábamos a punto de entrar en un restaurante para cenar. Pero cuando Jan se enteró del problema, se fue rápidamente al hotel para intentar ayudar a solventar el problema desde su portátil. Estuvo trabajando sin parar hasta el amanecer.


A corto plazo, ¿su vida pasa por Silicon Valley y WhatsApp?


Mis próximos años tendrán WhatsApp como protagonista. Para mí es un honor poder trabajar en una compañía así.


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